Una reseña tan fugaz como esta novela 💫 "Tres Luces" de Claire Keegan de la editorial @eternacadencia @leemosbigsurarg
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En la Irlanda rural de principios de los ochenta, una niña es llevada a casa de unos parientes a pasar una temporada hasta que su madre haya dado a luz al último de sus hermanitos. En esa casa pasajera todo contrasta con su vida diaria: hay baño y no letrina, una máquina blanca a la que llaman freezer, y muchos secretos. Ella descubrirá uno, haciendo que el dolor se transforme en ternura.
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Lo lees en una sentada! Tiene 89 páginas 😱

 

 

 

En la Irlanda rural de principios de los ochenta, una niña es llevada a casa de unos parientes a pasar una temporada, hasta que su madre haya dado a luz al último de sus hermanitos. En casa de los Kinsella todo contrasta con su hogar: hay baño y no letrina, una máquina blanca a la que llaman freezer, e insisten en que allí no hay secretos. Pero ella no solo descubrirá uno, sino también que el dolor puede convertirse en ternura.
Un libro sublime y sugerente sobre la cambiante línea entre el secreto y la verg ¼enza, sobre ese intersticio entre lo que debe ser dicho y lo que debe callarse.
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TRES LUCES

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 Una reseña tan fugaz como esta novela 💫 "Tres Luces" de Claire Keegan de la editorial @eternacadencia @leemosbigsurarg
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En la Irlanda rural de principios de los ochenta, una niña es llevada a casa de unos parientes a pasar una temporada hasta que su madre haya dado a luz al último de sus hermanitos. En esa casa pasajera todo contrasta con su vida diaria: hay baño y no letrina, una máquina blanca a la que llaman freezer, y muchos secretos. Ella descubrirá uno, haciendo que el dolor se transforme en ternura.
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Lo lees en una sentada! Tiene 89 páginas 😱

 

 

 

En la Irlanda rural de principios de los ochenta, una niña es llevada a casa de unos parientes a pasar una temporada, hasta que su madre haya dado a luz al último de sus hermanitos. En casa de los Kinsella todo contrasta con su hogar: hay baño y no letrina, una máquina blanca a la que llaman freezer, e insisten en que allí no hay secretos. Pero ella no solo descubrirá uno, sino también que el dolor puede convertirse en ternura.
Un libro sublime y sugerente sobre la cambiante línea entre el secreto y la verg ¼enza, sobre ese intersticio entre lo que debe ser dicho y lo que debe callarse.
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