Nada dentro salvo el vacío, el libro de cuentos de Ana V. Catania editado por Añosluz, en la colección Campos de Marte, invita al lector a desgarrarse las entrañas mientras suena a lo lejos la radio y las tazas del desayuno siguen sucias en la bacha. El título deja entrever el desafío a la corporalidad que recorre todos los relatos. Es una burla, es una ironía, es un grito, es un miedo. ¿Qué es eso tan oscuro y escurridizo que nos inunda? ¿Quiénes somos afuera de la piel? La respuesta parece muy clara pero no tanto: es una batalla y somos un desencanto.

Esta obra interpela especialmente a las femineidades, a partir de la exploración del matrimonio desde la perspectiva de la mujer, el embarazo, el aborto, la menstruación, la maternidad. La narración en primera persona permite un recorrido por la interioridad de los personajes, esa interioridad que los hace tan vulnerables y a la vez tan enteros. Mediante el recurso del flashback el lector podrá armar el rompecabezas y reconstruir historias que probablemente sentirá cercanas, porque en estos cuentos no se trata de una trama novedosa (son melodramas melancólicos), sino del quiebre continuo entre el deseo y la realidad, entre el pasado y el presente, entre el amor y el tiempo.

NADA DENTRO SALVO EL VACÍO

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Nada dentro salvo el vacío, el libro de cuentos de Ana V. Catania editado por Añosluz, en la colección Campos de Marte, invita al lector a desgarrarse las entrañas mientras suena a lo lejos la radio y las tazas del desayuno siguen sucias en la bacha. El título deja entrever el desafío a la corporalidad que recorre todos los relatos. Es una burla, es una ironía, es un grito, es un miedo. ¿Qué es eso tan oscuro y escurridizo que nos inunda? ¿Quiénes somos afuera de la piel? La respuesta parece muy clara pero no tanto: es una batalla y somos un desencanto.

Esta obra interpela especialmente a las femineidades, a partir de la exploración del matrimonio desde la perspectiva de la mujer, el embarazo, el aborto, la menstruación, la maternidad. La narración en primera persona permite un recorrido por la interioridad de los personajes, esa interioridad que los hace tan vulnerables y a la vez tan enteros. Mediante el recurso del flashback el lector podrá armar el rompecabezas y reconstruir historias que probablemente sentirá cercanas, porque en estos cuentos no se trata de una trama novedosa (son melodramas melancólicos), sino del quiebre continuo entre el deseo y la realidad, entre el pasado y el presente, entre el amor y el tiempo.